7/2/10

La leyenda del Campo del Moro

Cuando Juan II, padre de Isabel la Católica, subió al trono el pueblo de Madrid le obsequio con un pequeño oso metido en una jaula de madera. Al rey no hizo mucha gracia pero acepto el regalo dejándolo en el campo del Moro. El oso venia acompañado por un domador húngaro que domesticaba al pequeño oso a base de palos y gritos. Tal mal le trataba el domador que el oso decidió escaparse. Se busco por todo el campo pero nadie le encontró. Al día siguiente desapareció el domador, que tampoco se encontraría rastro de el. En las noches de luna llena algunos guardianes afirmaban haber oído gruñidos de oso y gritos de un ser humano en un lenguaje ininteligible, otros decían haber visto la sombra del oso persiguiendo al domador. Lo cierto es que nunca mas se supo de ellos fomentando así la leyenda.
Espero ver al oso en alguna ocasión. Por el momento este precioso loro habita visible el Campo del Moro.

1 comentario:

  1. Yo también espero verlo algún día... de lejos.

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